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miércoles, 9 de marzo de 2011

Poderosa Afrodita


La película

Woody Allen tiene la manía de hacer películas como churros y lograr que me gusten todas. Unas serán más flojas y otras le saldrán más redondas, pero el tío tiene el don de copiarse sistemáticamente a sí mismo y lograr en cada obra un resultado sorprendentemente diferente. 

'Poderosa Afrodita' aborda un tema del que bien podría salir un dramón, como la búsqueda que hace un padre adoptivo de la madre biológica del niño, y lo resuelve desde la sencillez de manera magristral, con momentos de absoluta genialidad en los diálogos, un verdadero caramelo en el personaje secundario de Sorvino y un verdadero acierto al equiparar el argumento a una tragedia griega.


Ubicar al personaje de Allen dentro de un anfiteatro o traer a personajes de Edipo al corazón de Manhattan (el encuentro con Tiresias es muy cachondo) aportan frescura a una narracion esencialmente en clave de comedia pero que no obstante termina con un sabor agridulce y profundamente vital que enraiza con el mejor cine de Allen. Es lo que lo convierte en el gran retratista que es.  

Los momentos 

Cualquiera de las coreografías del coro, y el uso del Deus ex machina como elemento a su favor. Brillantes ambos por lo absurdo, pero perfectamente justificados en una historia de este tipo. 

El diálogo

- ¿Nunca has pensado en tener un trabajo estable?
- Pero si ya lo tuve. Sí, ya hice cosas, hice de camarera, trabajé en un salón de masajes, en sexo por teléfono, de cuando en cuando me hacía algún un cliente para sacarme un poco de pasta. Y un día me llamó mi amiga Susie por si quería salir en una película titulada "La vulva alegre". Le dije que sí y... recuerdo que estaba muy nerviosa porque nunca lo había hecho delante de gente y con una cámara, ¿sabes? Y ahí me tienes el primer día en el plató, y aquel tío follándome por detrás, ¿sabes? Y otros dos tíos enormes vestidos de poli dentro de mi boca a la vez, y recuerdo que pensé para mí misma: "Me gusta ser actriz. Quiero estudiar".
- Sí, bueno, es una... es una manera de entrar en la profesión.

El dato

La maldición del Oscar para Mira Sorvino, una actriz hipertalentosa de la que poco se ha vuelto a saber desde entonces.